Saltear al contenido principal

¡Un hànzì al día! Del corazón y el olvido

  心xin1

No, no, no es un bolero. Hoy, al menos, no.

Los occidentales, tan familiarizados con los silogismos de nuestra herencia griega, estamos perfectamente entrenados para dicotomizar la realidad: corazón/razón, cuerpo/alma, armonía/caos, verdadero/falso, bueno/malo, amor/odio,  frente al oriental, por ejemplo amor-odio-amor-odio-amor-odio-amor… así hasta el infinito en un círculo sin extremos. ¿Y? pues ese órgano tan querido por poetas, gente de a pie, que más que un conjunto de ventrículos, es un ventríloquo de nuestras pulsiones, en Oriente es la sede no sólo de las pasiones, sino también del pensamiento, el razonamiento y la psique, o al menos de aquella intelectualidad afectada desde su génesis por una emoción o un ciento de ellas. Según esto, el pensamiento, antes de ser controlado por la voluntad, posee siempre una naturaleza emocional, dicho de otra manera, aquello que pensamos, alguna vez nos ha timbrado en el corazón.

Cálculo mental: 心xīn (corazón) + 算 suàn (cálculo, contar) = 心算 xīnsuàn

Esclavos de nuestra concepción del mundo, a veces, resetearla no está mal y, ¡ojo! no hay que cambiarla, sólo enriquecerla, matizarla, vamos… difuminar contornos.

¿Moraleja?: si me amas, ama también a mi perro… ài wū jí wū 爱屋及乌, literalmente, ama mi casa así como a su cuervo. Muy yīn yáng 阴阳, pero eso será otro día…

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=FMHeDh0Ojoo[/youtube]

Wáng le nǐ wáng le    忘了你 忘了我 Olvídate de ti, olvídate de mí.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba